La Universidad Americana presentó el proyecto integrador “Trabajar y Estudiar… ¡ES POSIBLE!”, una iniciativa académica desarrollada en la asignatura Psicología Organizacional, correspondiente al turno noche, que promovió la aplicación práctica de conocimientos vinculados con la motivación, la inteligencia emocional, los valores, el manejo del estrés y el equilibrio entre las responsabilidades laborales, académicas y personales. La iniciativa fue impulsada por las carreras de Administración de Empresas y Psicología.

Encabezó la propuesta la Lic. Rosana Mencia de Rios, docente de Psicología Organizacional de la Universidad Americana y responsable del proyecto, quien explicó que la propuesta contó con el acompañamiento de la directora de la carrera de Administración de Empresas, Lurdes Saffi, y la participación de la docente Fátima Denis, integrante de la mesa evaluadora de las defensas realizadas el 16 de octubre de 2026. Asimismo, colaboraron estudiantes de otro grupo de la misma asignatura, a cargo del Prof. Walter Aveiro, durante la aplicación de la encuesta piloto.
Diez consultoras estudiantiles y una experiencia de aprendizaje práctico
Según explicó la Lic. Rosana Mencia de Rios, los 36 estudiantes conformaron 10 consultoras ficticias de Recursos Humanos, mediante las cuales asumieron funciones de organización, planificación, evaluación y análisis de información. Los equipos fueron Consulto Consultora, Crecienta Consultora, Equilibra, Impulso Dual, Integra RRHH, Nexo Talento, Sinergia Joven, Sowa Consultora, Virgor RH y WilRaz S.A.
La metodología contempló la aplicación de cinco instrumentos de evaluación: MOTIVA, orientado a la motivación; IE en Acción, sobre inteligencia emocional; Balance Trabajo-Estudio-Vida; Brújula de Valores; y Termómetro del Estrés. Además, se implementó una encuesta general dirigida a estudiantes que compatibilizaban sus estudios con el trabajo.

Los instrumentos fueron distribuidos mediante códigos QR y respondidos de forma anónima a través de Microsoft Forms. De acuerdo con los datos proporcionados por la docente, el proyecto alcanzó 319 respuestas en los cinco tests y 29 respuestas en la encuesta general, superando la meta prevista de más de 60 respuestas por instrumento.
La responsable señaló que la iniciativa permitió a los estudiantes trasladar los contenidos teóricos de la asignatura a una experiencia práctica, al tiempo que recopilaron información relevante para comprender las necesidades de sus compañeros y plantear propuestas de acompañamiento desde la perspectiva de los Recursos Humanos.
Resultados que identificaron necesidades de acompañamiento
Entre los principales hallazgos de la encuesta general, la Lic. Rosana Mencia de Rios destacó las demandas relacionadas con la flexibilidad horaria, la comprensión de docentes y autoridades, el desarrollo de clases más prácticas y la implementación de actividades de apoyo.

La flexibilidad horaria recibió 21 menciones, seguida de la comprensión de docentes y autoridades, con 14; las clases más prácticas, con 10; y las actividades de apoyo, con nueve menciones.
Estos resultados pusieron de manifiesto la importancia de considerar las distintas responsabilidades que asumían los estudiantes que trabajaban y estudiaban, así como la necesidad de fortalecer las condiciones institucionales que contribuyeran a su permanencia y desarrollo académico.
Según la información compartida por la docente, las conclusiones del proyecto apuntaron a que trabajar y estudiar sí era posible cuando existían apoyo, organización y equilibrio. En ese sentido, la experiencia buscó generar información propia que contribuyera a orientar futuras acciones de acompañamiento dentro de la comunidad universitaria.

Defensa académica y proyección de Extensión Universitaria
El viernes 16 de octubre de 2026, las consultoras presentaron y defendieron sus trabajos ante una mesa evaluadora integrada por la docente Fátima Denis y un invitado externo del área organizacional. De acuerdo con lo informado por la responsable del proyecto, la instancia permitió valorar los resultados alcanzados, la aplicación de los instrumentos y el compromiso demostrado por los equipos durante el desarrollo de la propuesta.
Como parte de las actividades previstas para el cierre, se programó para el 13 de noviembre una feria correspondiente al tercer parcial de la asignatura. Durante esta jornada, los estudiantes presentarían sus consultoras y entregarían materiales impresos, como folletos, calcomanías y volantes, con orientaciones, consejos y guías prácticas para quienes buscaban compatibilizar sus responsabilidades laborales y académicas.

Además, la iniciativa contempló una actividad de extensión extramuros mediante una charla en un colegio, dirigida a estudiantes del tercer año de la educación media que proyectaban ingresar a la universidad el año siguiente. La propuesta buscaría compartir los resultados del proyecto piloto y brindar herramientas para visualizar alternativas que permitieran combinar la formación universitaria con el trabajo.
De esta manera, “Trabajar y Estudiar… ¡ES POSIBLE!” vinculó la formación académica con las necesidades concretas de los estudiantes y reafirmó el valor de la Extensión Universitaria como espacio para generar conocimientos, promover el bienestar y diseñar propuestas de acompañamiento con impacto en la comunidad educativa.