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Universidad Americana impulsó espacio de análisis internacional sobre seguridad y democracia

Fecha de publicación 14 - 04 - 2026

La Universidad Americana acompañó el desarrollo del Foro Estratégico de Seguridad Hemisférica y Democracia, un espacio de diálogo académico e institucional que reunió en Asunción a destacados referentes internacionales para reflexionar sobre los desafíos geopolíticos contemporáneos.

El evento se llevó a cabo el jueves 9 de abril, en el Hotel Tryp Asunción, con la participación de expertos en seguridad, política internacional y ciberseguridad, así como autoridades académicas y representantes del sector público y privado.

En un contexto internacional marcado por tensiones e incertidumbre, el foro propició el análisis de temas clave como la seguridad hemisférica, la injerencia de regímenes autoritarios, la guerra digital y los retos legislativos de las democracias latinoamericanas.

La Universidad Americana tuvo una activa presencia institucional a través de sus autoridades, entre ellas la Dra. Katherin Arrúa, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas; la Abg. Verónica Ygarza, directora de la carrera de Derecho; y el Arq. Mario Silvero, decano de la Facultad de Comunicación, Artes y Ciencias de la Tecnología.

Análisis del contexto geopolítico y amenazas emergentes

El director ejecutivo del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga (ICP), Colombia, Carlos Augusto Chacón, abogado y experto en seguridad con más de 21 años de experiencia liderando procesos de reforma institucional, diplomacia legislativa y asuntos políticos en América Latina, advirtió sobre un escenario internacional caracterizado por la incertidumbre y la inestabilidad.

“Hoy no hay claridad sobre cuáles son las reglas que rigen el sistema internacional”, afirmó, señalando además que “el crimen organizado transnacional se ha convertido en una de las principales amenazas en América Latina”. Asimismo, destacó que la región enfrenta dinámicas complejas donde convergen intereses geopolíticos y estructuras criminales: “El peor problema que tenemos es creer que estas dinámicas no nos van a tocar”.

Subrayó que el crimen organizado es utilizado como instrumento de desestabilización política, afectando directamente la gobernabilidad democrática.

Otro eje central, de acuerdo con sus declaraciones, es la influencia de regímenes autoritarios extrarregionales, especialmente China, en América Latina. Si bien se reconoce su importancia como socio comercial, se alertan riesgos asociados a la falta de comprensión del carácter autoritario del régimen chino, la fusión entre el Estado, el Partido Comunista y las empresas, la trampa de la deuda, la opacidad de los acuerdos y la corrupción, los riesgos en infraestructura crítica y tecnológica (como el 5G).

Enfatizó que China no es un aliado estratégico sino un socio, competidor y rival sistémico, dado que no comparte valores democráticos ni respeta plenamente el sistema internacional basado en reglas.

Finalmente, planteó que América Latina se encuentra ante una decisión estratégica: convertirse en dependiente de regímenes autoritarios o asociarse con países democráticos, transparentes y con mecanismos de control.

Sugirió que, para enfrentar este escenario, se debe fortalecer la capacidad institucional, adoptar legislación preventiva, garantizar la transparencia y prepararse frente a los vectores de inestabilidad: el crimen organizado transnacional y la expansión de regímenes autoritarios.

Retos legislativos y defensa de la democracia

Por su parte, la senadora colombiana Paola Andrea Holguín Moreno, especialista en seguridad, defensa y política internacional, abordó los desafíos institucionales que enfrentan los países de la región ante la influencia de actores externos.

“Estamos viviendo un reordenamiento mundial con tensiones geopolíticas y una erosión de los consensos globales”, expuso. En ese sentido, advirtió que América Latina debe enfrentar simultáneamente la presión internacional y sus propias debilidades estructurales: “Tenemos fragilidad institucional y una ciudadanía que oscila entre la apatía y la indignación”.

Además, subrayó la necesidad de fortalecer marcos normativos: “Los congresos están obligados a legislar para exigir mayor transparencia frente a la injerencia extranjera”.

Comentó que la región se ha convertido en un espacio estratégico por sus mercados y recursos naturales, al tiempo que enfrenta debilidades internas: fragilidad institucional, desgaste de la democracia, inseguridad urbana y expansión del crimen organizado transnacional (narcotráfico, trata de personas, contrabando y lavado de activos). Estos factores crean un terreno fértil para la influencia externa.

Expresó que China tiene injerencia en al menos 37 proyectos estratégicos en la región y que su poder se ejerce principalmente a través del comercio, la inversión y la captura de sectores estratégicos como telecomunicaciones, tecnología, energía y minerales críticos (litio, cobre).

Agregó que su modelo se basa en el intercambio de materias primas latinoamericanas por manufacturas de alto valor, generando dependencia, desindustrialización y competencia asimétrica. Además, se advierte sobre la trampa de la deuda, la opacidad de los acuerdos y la presión diplomática contra Taiwán.

Agregó que Rusia, por su parte, concentra su influencia en los ámbitos político e informativo, impulsando una guerra de desinformación. Mencionó el uso de influenciadores en América Latina, entrenados o influenciados desde Moscú, con el objetivo de manipular emociones, erosionar la confianza democrática y debilitar la presencia de Estados Unidos en la región.

Propuso fortalecer las alianzas con democracias, exigir transparencia y legalidad en los acuerdos internacionales, proteger la infraestructura crítica y digital, y legislar contra la injerencia extranjera, tomando como referencia modelos como la ley australiana de transparencia.

Las intervenciones de Carlos Augusto Chacón y Paola Andrea Holguín Moreno, senadora de Colombia, advirtieron sobre el deterioro de la seguridad y la democracia en América Latina causado por la creciente injerencia de regímenes autoritarios extrarregionales, especialmente China, Rusia e Irán, en un contexto de reordenamiento geopolítico global.

Ciberseguridad y soberanía tecnológica

El experto en ciberseguridad, Dr. Luis Noguerol, con más de 40 años de experiencia en la protección de infraestructuras críticas y el desarrollo de soluciones tecnológicas a nivel global, centró su exposición denominada “Ciberseguridad y amenazas digitales: el accionar de los regímenes autoritarios en el entorno global” en los riesgos tecnológicos actuales y su impacto en la democracia.

“La democracia hoy depende de la tecnología. Si fallamos en la protección de datos, la democracia se va a afectar”, afirmó. Asimismo, alertó sobre los desafíos que enfrentan los países en materia digital: “Es fundamental mantener la soberanía tecnológica y digital para garantizar la seguridad nacional”.

Noguerol también resaltó la importancia de avanzar en regulaciones y capacidades técnicas, valorando los esfuerzos realizados en Paraguay en materia de ciberseguridad.

El especialista advirtió que la tecnología china no es confiable desde el punto de vista de la seguridad y la democracia, no porque no funcione, sino porque está diseñada para extraer y reportar datos al Estado chino, lo que representa un riesgo estructural para la soberanía digital de los países.

Desde su experiencia técnica, sostuvo que los dispositivos y sistemas chinos permiten la exfiltración de datos de forma silenciosa, aprovechando protocolos y puertos no estándares, lo que facilita el acceso remoto a información sensible.

A su criterio, estos datos pueden ser utilizados para afectar procesos democráticos, infraestructura crítica y seguridad nacional. “América Latina —y en particular Paraguay— es un objetivo estratégico para China por su energía limpia, infraestructura tecnológica en desarrollo y tamaño institucional medio”, dijo.

Añadió que hoy las guerras ya no se libran solo con armas, sino mediante una “guerra silenciosa” tecnológica, donde teléfonos móviles, redes sociales y plataformas digitales se convierten en herramientas de influencia, vigilancia y manipulación. En ese contexto, la democracia depende directamente de la protección de los datos.

Noguerol reconoció avances de Paraguay en ciberseguridad, especialmente la decisión de excluir tecnología china de la red 5G, lo que considera una medida acertada para preservar la confianza internacional y atraer inversiones.

También valoró los esfuerzos legislativos y regulatorios, como el debate sobre protección digital de menores, aunque admitió que todavía se requiere fortalecer normas como la autenticación de doble factor, la seguridad en la nube y la protección de infraestructuras críticas.

Asimismo, alertó sobre el uso de redes sociales por regímenes autoritarios (China, Rusia e Irán) como instrumentos de desinformación y manipulación emocional, destacando el caso de TikTok, cuyos algoritmos psicográficos recogen reacciones faciales y de comportamiento sin necesidad de “likes”, lo que incrementa la dependencia y el control sobre los usuarios.

Por último, enfatizó que ningún sistema es 100% seguro, pero los Estados deben minimizar los riesgos, proteger datos críticos y fortalecer la soberanía tecnológica y digital. Concluyó que Paraguay avanza en la dirección correcta, pero debe prepararse para retos crecientes vinculados a ciberseguridad, inteligencia artificial y competencia geopolítica, donde tecnología, seguridad y democracia son hoy inseparables.

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